13 oct 2007

Una tarde para ser NIÑOS





Volvimos a ser niños!!! esa tarde jugamos en el Harbourfront Centre... entre otras actividades, yo disfruté muchísimo armando una ciudad LEGO gigante, oimos un concierto de tambores japoneses (para Cami no tan divertido... "hiper-aburrido"), pintaron en paredes al aire libre, hicimos un picnic al lado del lago... hasta que comenzó a llover y entramos al salón de LEGO...







Armando LEGO
Las niñas y yo hicimos "un palacio" de LEGO, o por lo menos esa comenzó siendo la idea, resultó en una casa grande con tres torres, no se si parece un palacio, pero lo que sí es verdad es que gozé un montón armándola! Habían unos señores, según ellos no eran expertos, que armaron unos puentes incluso curvos que resistían peso y todo!!! realmente impresionantes!!!...





Nuestro primer THANKSGIVING



He aprendido que hay que disfrutar de todo lo nuevo!... Entre otras cosas están las celebraciones y Thanksgiving es la primera que nos toca vivir.
Tuvimos la oportunidad de celebrarlo, además, dos veces! el domingo con un grupo de venezolanos que conocimos (Sarita, Coté y Pedro con sus hijos) y el lunes con mi primo Daniel y la familia de su novia, Holi. Una vez venezolanos y la segunda canadienses!... un fin de semana lleno de pavo, cramberry sauce, puré, auyama y dulces!!!


Daniel luciéndose con su suegra...


Cami preparó ponquecitos de auyama!


Holi y Daniel -el chinito-


Christian -hijo de Holi- con Ceci y Cami


Abuelita y mamá de Holi con Daniel... y la mesa puesta!

Llegó el OTOÑO!!!





El tan esperado otoño por fin ha llegado... los toronteses extrañaban que no hacía frío, que el verano se había extendido... nosotros los tropicales más bien lo agradecimos hasta el último grado. De estar en una temperatura promedio de 24ºC, pasamos a una de 10ºC... y va bajando!
Estamos tratando de acostumbrarnos, de ver lo positivo y de verle la belleza a cada momento. El otoño es, sin duda, una de las estaciones más sorprendentes, y no es metáfora ni ironía, es sorprendente ver los diferentísimos tonos que pueden llegar a tener las hojas de los árboles, y cómo se transforma de un día para otro el paisaje.
Por supuesto que nos hemos ido equipando, con los abrigos respectivos... si eso no se puede sobrevivir!