

Pues ya mi hija cumplió 12 años! ese momento es mágico... ya no es mi niñita, ya calza lo mismo que yo, ya está a la altura de mis ojos, ya no me tengo que agachar para oirla ni para cargarla... ya es casi una adolescente, de verdad, con todo lo que eso trae consigo: emociones, dudas, preguntas, angustias, humores... pero está creciendo bellísima y madurando muy rápido!... QUÉ SUSTO!!!

















